
El trabajo se hizo. ¿Quedó registrado para cobrarlo?
Cuando los honorarios dependen de revisar qué se hizo durante el mes, siempre puede quedar algo afuera.
No todo el trabajo de un estudio se repite cada mes.
Además de las liquidaciones recurrentes aparecen trabajos extraordinarios, cambios de alcance y trámites que surgen sobre la marcha. Se hacen, pero no siempre llegan al momento de cobrar.
El problema no es calcular un importe. Es que lo que se cobra siga conectado con lo que se hizo.
El honorario empieza en el trabajo, no en una planilla.
Cada servicio realizado queda vinculado con la información que hace falta para generar su honorario. Ya no hace falta reconstruir el mes para saber qué se hizo y qué falta cobrar.
Un servicio lleva consigo lo necesario para cobrarlo.
Cliente, responsable, frecuencia, precio y estado. Cuando el trabajo se registra como realizado, esa misma información alimenta el honorario.
- Responsable
- Lucía Ferro
- Frecuencia
- Extraordinario
- Precio
- $ 48.000
- Realizado
- Todavía no
Menos memoria para cobrar. Más trazabilidad desde el trabajo realizado.